La vida solo es rica en experiencias
Las memorias de Burning Man
Un gran hermano me dijo una vez:
— Mike, la vida es rica de una sola manera: la vida es rica en experiencias.
Me llevó tiempo comprender lo que realmente me quiso decir. Por ello, al final te comparto las memorias que escribí para sembrarte la perspectiva de la riqueza de las experiencias.
La experiencia es riqueza porque significa. Si no hay significado, no es una experiencia: es una vivencia. Entonces, la verdadera riqueza es realizarnos en la experiencia que estamos viviendo.
Desde esta perspectiva, no es que no haya riqueza en un Ferrari. Sí, la hay, pero la riqueza no está en comprarlo como un símbolo de estatus. Está en lo que piensas, sientes y experimentas internamente cuando pisas el pedal a fondo y liberas sus 789 caballos de fuerza…
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Que por un instante dejan tu alma atrás y marcan su presencia con un sonido que te enchina la piel.
Manejarlo sin matarte requiere atención motriz, emocional y racional para entrar en flow y, en ese momento, te realizas en la experiencia del Ferrari.
Toda experiencia en la que nos realizamos es una fuente de placer.
El placer no es únicamente sexual. De hecho, no podemos realizarnos sin placer. La búsqueda del placer es un acto de la naturaleza humana y el placer existe de muy diversas formas.
Algunas personas se realizan en el placer de una meditación y otras corriendo. Algunas, en el placer de leer o escribir; otras, escuchando y negociando. Desde la música hasta el deporte, realizarte en lo que haces es una fuente de placer.
Por eso, cuando comprendí que las experiencias son una fuente de placer, empecé a elegirlas por cuánta realización personal me pueden dar.
De pronto, la colección de cosas materiales perdió atractivo. No porque me haya iluminado para irme a vivir a la montaña, sino porque no hay nada como coleccionar experiencias que abren la mente y el corazón.
También, hay experiencias no elegidas y dadas por el principio de realidad. Esas son oportunidades, para volvernos maestros en diferenciar el problema de la problemática. En saber distinguir el hecho en sí del hecho en mí.
Además, lo hemos escuchado toda la vida:
“De la vida no te llevas nada. Solamente tus experiencias.”
No sé qué es en lo que tú creas y no vengo a cambiarlo. Yo creo que venimos a recordar, y el acelerador del recuerdo es la experiencia vivida con presencia.
En el juego de este sueño que es la vida, hay un menú de experiencias infinitas, pero es imposible vivirlas todas. Lo importante es nuestra capacidad para realizarnos en cada una de ellas sin importar su intensidad.
Hay experiencias cotidianas como un corredor que se realiza al sentir su runner’s high. Un escritor que se realiza al descubrir su mundo interno. Un empresario que se realiza en la estrategia que fortalece su propósito.
También hay experiencias desafiantes que te llevan al límite y miden el coraje que llevas dentro. Te confrontan, te retan y ponen a prueba todo lo que, según tú, has aprendido para realizarte.
Yo siento una atracción y un impulso magnéticos por las de este segundo tipo. Es una de las razones por las que existe Mente al Corazón, y he vivido muchas otras; entre ellas, Burning Man.
Burning Man es un acelerador de conciencia.
Es imposible regresar de una experiencia de esa magnitud siendo la misma persona. Así como en la vida hay un menú de experiencias infinitas, Burning Man es un espejo de identidades infinitas.
Un espejo que revela, sin filtros, los juicios de valor que gobiernan nuestros pensamientos, creencias y valores.
A momentos, me caché juzgando en mi mente al que se atreve a hacer lo que yo quiero hacer. Al que se viste como yo me quiero vestir. Al que encarna la libertad con la que yo quiero vivir.
El problema es que socialmente juzgamos y desprestigiamos las experiencias que son aceleradoras de conciencia.
Lo hacemos por temor a salirnos de lo socialmente aceptado y ser rechazados. Por envidia al que sí se atrevió a vivirlas y a beneficiarse de ellas. Y, sobre todo, por miedo a cambiar y dejar de ser quien creemos ser, para empezar a ser quien realmente somos.
Estamos tan cerrados y apegados a nuestro filtro de la realidad y visión del mundo que, creemos que entre 8,300 millones de experiencias humanas sucediendo al mismo tiempo, la nuestra es superior.
Qué perspectiva tan pendeja y limitada. Pareciera que, la posiblidad de realizarnos en el placer fuera no solo imposible, sino indebida. Como si crecer en el placer fuera pecado. Así nos defendemos de lo desconocido que, en el fondo, deseamos conocer.
No sé cuánto tiempo llevas leyendo Momentos de Tranquilidad, pero, para sembrarte la perspectiva de la riqueza de las experiencias, escribí mis memorias de Burning Man.
No lo escribí para todos.
Lo escribí para los que están abiertos y receptivos a descubrir la conexión entre el placer y la realización personal. Para los que se sienten llamados a lo desconocido y buscan el coraje para decirle que sí. Para los que quieren experimentar la vida con intensidad, porque saben que ya no hay tiempo para aburrirse y solo nos queda el asombro.
Escribí mis memorias a los que ya descubrieron que toda experiencia te da en la misma medida que tú te das a la experiencia.

Puedes leerlo con prisa y sin presencia. O puedes regalarte una hora de curiosidad: abrirte a descubrir una perspectiva de vida diferente y recibir los mensajes que te esperan en el espejo de otra vida humana.
Mi promesa es que, si lo lees con atención, descubrirás que cuando eliges vivir tu propósito y ofrecer tu regalo al mundo, todo es posible.
Una vez más, gracias a Joss Schnaider (el Gato Siamés) y a JP Álvarez (el Sr. de los Hielos / Lobo Blanco de las Estepas Árticas) por abrirme este camino que durante muchos años critiqué desde la ignorancia.
Antes de terminar, recuerda tres cosas:
La vida solo es rica en experiencias.
Tú creas el significado de tus experiencias.
Toda experiencia te da en la misma medida que tú te das a la experiencia.
Como te dije, estas memorias no son para todos, pero si sientes que son para ti:
— Mike
PD: Descarga el libro y descubrirás que Burning Man no es lo que crees que es.
PD2: Un gran aplauso y agradecimiento a Davo Gutiérrez y Nett, por su infinita paciencia durante el proceso del impecable diseño del libro.
Something to think about…
“La realidad es lo que es; pero la vida es lo que significa.”
— Alfonso Ruiz Soto (El gran hermano, fundador de Semiología de la Vida Cotidiana)





Gracias Miguel, por recordarnos esto. El libro ya lo bajé y me lo mandé a mi Kindle, para leerlo con calma.
Tip: Lo tuve que comprimir porque era de 34 MB y la mayoría de los sistemas de correo no permiten enviar archivos tan grandes.