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Hace tres semanas estaba en una junta cuando recibí una llamada de mi esposa:
— Amor, el Eight Sleep1 tiene una fuga y se empaparon el colchón (king), la base y el tapete. El colchón está inservible y no tenemos dónde dormir con Mikel.
En cuestión de tres minutos pasé de distintos niveles de enojo a la acción porque con un bebé no hay tiempo que perder. La situación ofrecía dos caminos: el problema o la problemática.
Hoy te comparto una herramienta semiológica2 que puede transformar tu forma de enfrentar lo que la vida te pone enfrente.
No importa quién seas, cuánto dinero tengas o qué tan iluminado estés, no existe una persona que tenga una vida sin problemas. La plenitud no está en la ausencia de problemas. Está en aprender a estar pleno en paralelo a nuestros problemas.
El problema se observa con distancia crítica y necesita una solución racional y práctica. En la problemática se pierde la distancia crítica, te involucras emocionalmente con la situación y comienza el sufrimiento del problema.
Este problema whitexican muestra de manera simple cómo resolver un problema sin caer en el sufrimiento de la problemática.
Primer paso: aceptación del principio de realidad.
Frente a cualquier problema, el primer paso para resolverlo es aceptarlo.
En este caso, fue fácil aceptarlo porque hasta había evidencia física.
— Mi Eight Sleep falló. Tuvo una fuga, dejó inservible nuestro colchón y necesitamos uno nuevo con urgencia.
Pero allá afuera, en la vida cotidiana, no podemos trabajar en un problema que no podemos aceptar.
La persona con sobrepeso no puede transformar su cuerpo hasta no aceptar que tiene un problema de salud. El alcohólico no puede retomar la dirección de su vida hasta no aceptar que tiene un problema con el alcohol. El apostador no puede tratarse hasta no aceptar que tiene un problema con el juego.
Parece obvio, pero todos, en distintas áreas y contextos, tenemos algo de resistencia a la sinfonía de la realidad.
Entonces, sea dado o consecuencia de mis actos, el principio de realidad solo se transforma aceptándolo.
Segundo paso: contextualizar para separar el hecho en sí del hecho en mí.
Todo problema existe dentro de un contexto. Observarlo me permitió describirlo y enfocarme en el hecho en sí, en lugar del hecho en mí.
El hecho en sí:
— Mi Eight Sleep destruyó nuestro colchón. No tenemos dónde dormir en nuestra casa con un bebé de dos meses. Hoy debemos comprar un nuevo colchón; seguro no hay entrega inmediata.
El hecho en mí:
— Hijos de su chingada madre, me dejaron sin colchón con un recién nacido en casa. Seguramente se harán pendejos y no me reembolsarán el colchón ni me darán un nuevo Eight Sleep. Tengo que cancelar mi agenda, ir a comprar un nuevo colchón y ver cuándo lo entregan.
Entonces, cuando observo y contemplo el hecho en sí, me mantengo en mi centro.
Cuando estoy en el hecho en mí, niego la realidad y me defiendo agrediendo a los demás, victimizándome o señalando culpables, para disfrazar mi incapacidad de ser superior a la situación.
Describirlo evitó que mis emociones tomaran las riendas y convirtieran el problema en problemática.
Las emociones no resuelven los problemas. Los convierten en problemáticas que dejan de tratarse del problema y empiezan a ser proyecciones de nosotros mismos.
Tercer paso: transformación creativa.
Sin aceptación genuina del principio de realidad no hay transformación creativa. Si la realidad se acepta y se asume, entonces emerge la creatividad para afrontarla.
¿Dónde vamos a dormir hoy?
Lo primero que hice fue recurrir a mi madre.
— Ma, necesito de tu ayuda. ¿Me prestas un colchón?
Nos prestaron un colchón (queen) para que Karla durmiera con Mikel en nuestro cuarto.
¿Cómo llevamos el colchón de su casa a la nuestra? Con un acto creativo.
El colchón no cabía en nuestras camionetas. Le pedí la pickup a mi arquitecto y no pudo. Terminamos moviéndolo de un edificio a otro en un carrito de playa.
¿Qué colchón comprar?
Hice un comparativo con IA para evaluar si cambiábamos, pero sentí algo que aprendí a leer como una mala señal: prisa.
Decidir con prisa sobre algo tan fundamental para la salud como el sueño era involucrarse emocionalmente con el problema. Era altamente probable que esa decisión tomada bajo presión fuera equivocada.
Compramos el mismo, con tiempo de entrega de 15 días.
¿Eight Sleep me reembolsará el colchón y me enviará un nuevo Pod?
Karla es enemiga de Eight Sleep. Sé que internamente ella celebraba este suceso para nunca volver a dormir con él, pero no permitiría que eso pasara porque es un gadget indispensable para mí.
Llamé a mi amigo Oso Trava, embajador de la marca en México. Le conté la situación, le pedí un contacto y a las pocas horas me llegó un mail de Eight Sleep.
El acto creativo consistía en transformar la situación en una experiencia de aprendizaje y negociación:
Aprender cómo actúa y resuelve una empresa de hipercrecimiento la crisis de un cliente común y corriente.
Negociar el reembolso y la reposición del Pod.
Respondí su mail con la descripción completa de los hechos, la evidencia en foto y video, la factura del nuevo colchón y la solicitud del reembolso y reposición del Pod.
Me pidieron más información y más fotos. No sabía en qué terminaría, pero sabía que esto era una falla del producto. Por momentos quise responderles vomitando el desmadre que nos hicieron vivir, pero la distancia crítica para mantenerme en el hecho en sí me salvó.
Si perdiera la paciencia o cayera en la prisa interna, me involucraría emocionalmente y mi actitud se llevaría la negociación entre las patas.
Tardamos una semana en cerrar el acuerdo, en un ir y venir de mails, desbloqueando en pequeños pasos la autorización del reembolso y la reposición del Pod.
Al final, les pedí el Pod 5 y no el 4 que ofrecieron:
— A ustedes no les afecta enviarme el Pod 5 en lugar del 4, y a mí, como cliente, me dan la tecnología vigente y me dejan más contento.
Me hicieron el reembolso y me entregaron el Pod 5 antes de que el colchón llegara a mi casa. Antes me encantaba la marca, ahora puedo promoverla y defenderla desde una experiencia que muy pocos habrán vivido.
Cuando vi el paquete de Eight Sleep en mi casa, comprendí la diferencia entre resolver un problema con distancia crítica y subordinarme psicológicamente a mi problemática.
Si hubiera hecho de esto una problemática con una actitud negativa, el resultado hubiera sido otro. La actitud del cliente también influye en la resolución del problema.
Y cuando nos cachamos sufriendo la problemática, aceptamos el principio de realidad aplicando la distancia crítica, observamos y describimos el hecho en sí y lo transformamos. La vida siempre nos quiere ver crecer frente al problema.
Ahora, te conté la historia del colchón para dejarte pensando en lo siguiente:
¿Cuáles de tus problemas estás transformando en problemáticas que sufres cada día por negarte a aceptar tu principio de realidad?
— Mike
PD: Recuerda que lo que te hace sufrir no es el problema, es tu actitud ante el problema.
Something to think about…
“No vivimos los hechos. Lo que realmente vivimos es lo que los hechos significan en nuestro escenario interno de conciencia. Diseña con amor y lucidez tus propios constructos de significación, porque eso es, punto por punto, lo que vives.”
— Alfonso Ruiz Soto
Eight Sleep es una marca de fundas y colchones inteligentes que te regulan la temperatura de la cama en automático para mejorar tu calidad de sueño.
La Semiología de la Vida Cotidiana es un modelo de autoconocimiento y desarrollo humano, desarrollado por Alfonso Ruiz Soto, que enseña a las personas a comprender y transformar el significado de sus experiencias diarias para mejorar su calidad de vida y paz interna.



