Escucha la entrevista en YouTube aquí y Spotify aquí.
Escucha este escrito narrado por mí aquí.
Podría dejar de publicar lo que comprendo de mis experiencias, pero el acto de compartir es uno de los que más sentido le dan a mi vida.
La semana pasada te compartí la historia de cómo terminé entrevistando a quien, hace cuatro años, me inspiró a compartir mis experiencias: Sahil Bloom.
En esa historia usé mi vida como testimonio para entregarte un mensaje:
El camino sabe más de ti que tú mismo.
Respondes el llamado antes de comprender la misión. Empiezas a caminar sin saber a dónde conduce el camino. Y un día, mirando hacia atrás, los puntos se conectan y comprendes que el camino sí sabía más de ti que tú mismo.
Pienso que es así por una razón: caminar tu propio camino es entregarte a la vida.
Entregarte a la vida es el inicio de tu propia Odisea.
Entregarme a mis hijos, a mi relación o a mis compromisos es necesario, pero no es suficiente. La vida alcanza su máxima intensidad cuando me entrego por completo a experimentar la totalidad del Gran Misterio que la sostiene.
Todavía recuerdo la sensación de asfixia por el miedo a compartir mis experiencias. Días antes del primer escrito público no podía dormir. Me sentía drenado de energía. Aterrado de enfrentar el rechazo, el error o el juicio de los otros.
Pero la fuerza del llamado fue mayor que la incertidumbre. Con el tiempo, ese llamado terminó convirtiéndose en mi propio camino de la Mente al Corazón.
Unos años después de empezar a caminar, me siento a escribir(nos) lo más significativo de esta conversación que nunca imaginé tener con Sahil Bloom.
I. “The worst thing in life is not being on a bad path, is being on a good path that is not your own.”
Estar en un camino malo no es tan grave como parece. Te avisa antes y mientras te autodestruyes. No cuidas tu cuerpo: subes de peso. Te caga tu trabajo: vives amargado. No encuentras sentido a la vida: te deprimes.
El mal camino te gritará hasta el último día de tu vida:
“NO ES POR AQUÍ”.
Un buen camino que no es el tuyo es un veneno que actúa lentamente. Poco a poco, nos adentramos en un laberinto del que es sumamente difícil escapar con el condicionamiento social del éxito metido en la mente: dinero, poder, fama, sexo y sensaciones. Entre más, mejor.
Pero más, cuando no tiene sentido, nunca es mejor.
Conseguimos el departamento en Miami, la empresa que vende cientos de millones y los lujos más sexys del momento, sin darnos cuenta de que tomaron el control de nuestra identidad y ahora nuestro valor está subordinado a ello por la fuerza del apego.
Hacia afuera parece que estamos en la cima de la montaña. Desde adentro experimentamos un vacío cada vez más grande y, a diferencia del mal camino, no recibimos señales de ir en contra de nosotros mismos.
El camino 2 de 10 nos grita para reaccionar, aunque sea demasiado tarde. Un camino 6 de 10 nos seduce con sus tentaciones.
¿En qué camino estás tú?
II. “There are two types of priorities: the ones you say you have, and the ones your actions show you have.”
Si un tercero pudiera observar nuestra vida durante una semana; lo que hacemos al despertar, la estructura de nuestro día, nuestros hábitos, actitud, forma de relacionarnos, y lo que hacemos antes de dormir…
¿Cuáles diría que son nuestras prioridades?
¿Las que decimos para sonar interesantes y disciplinados o las que nuestras acciones demuestran que tenemos?
Hay un vacío entre la prioridad y su ejecución. Ese vacío solo puede ser llenado por la acción. Y, como sabes, nuestras acciones tienen más fuerza que nuestros pensamientos y nuestras palabras.
Analiza tus prioridades. Descarta todo lo que no tiene sentido. Y entrégate con toda la fuerza de tu ser a lo que tiene sentido para ti.
Ojo, el sentido no es algo místico y esotérico.
Cuando Sahil comprendió que vería a sus papás cerca de 15 veces más en el resto de su vida, sus prioridades cambiaron. Para él tenía sentido estar cerca de sus padres y, con la fuerza que da el sentido, tomó la decisión y se mudó de un extremo de Estados Unidos al otro.
¿Cuáles son las prioridades que revelan tus acciones?
III. Do hard things
Semanas antes de la entrevista, Sahil decidió correr un maratón (42 km) en la pista olímpica de su ciudad sin decirle a nadie ni a su esposa.
Se propuso no volver hasta haber dado 105.5 vueltas a la pista. Sin porra ni aplausos. Sin otros corredores. Sin nadie que grite su nombre.
Le pregunté:
— Why did you run a marathon by yourself without telling anyone?
— I’m a big believer in doing hard things as a means to learn about yourself. Hard things are a key to life. When you take on voluntary struggle in life, you are better equipped for the involuntary struggle that inevitably will come into your life.
Contrario a lo que pensaríamos, decirle a su esposa que correría el maratón lo haría psicológicamente más fácil, porque en el momento más duro del maratón, podría sostenerse en el amor y la admiración de su esposa.
No decirle a nadie significó sostenerse en su palabra consigo mismo. En esta batalla mental de 42 km era él solo contra su mente. Él con sus pensamientos. Él con su compromiso.
El primer nivel es decirle a alguien: “voy a correr un maratón”. El segundo nivel es no decirle a nadie hasta haberlo corrido. Y, fuera de cámaras, platicamos que el tercer nivel es no decirle a nadie que lo corriste.
¿Qué vas a hacer sin decírselo a nadie?
IV. High tolerance for uncertainty
Entregarse a la vida es caminar hombro a hombro con la incertidumbre.
Tienes un resultado en mente y sucede algo que no viste venir. Tenías un camino trazado y llegaste a tu destino por un camino diferente. Nunca sabemos qué parte del camino nos abrirá el siguiente paso.
Desarrollar una alta tolerancia a la incertidumbre es una fortaleza psicológica que nos pone por encima del principio de realidad. Nos permite elevarnos por encima de la tormenta y, desde el cielo, observar el panorama completo.
Es una de las claves de la vida porque, al estar cómodo en la incertidumbre, la prisa interna desaparece. Entre más incertidumbre somos capaces de tolerar, más probabilidades tendremos de ganar, porque más fácil será mantenernos en el camino que, a cada paso, nos revela el siguiente tramo.
¿Cuál es el paso que no has dado por temor a la incertidumbre?
V. Showing up
Presentarse y entregarse a la vida es el máximo compromiso contigo mismo.
Cuando siento que ya entendí de qué se trata la filosofía de showing up, algo pasa y me muestra que todavía hay camino por recorrer. Lo que ya comprendí es que presentarte sin apegarte a ningún tipo de resultado es otra clave para la vida.
Cuando nos presentamos persistentemente sin esperar o saber cuál es la recompensa, incrementamos nuestra tolerancia a la incertidumbre. Nos volvemos mentalmente más fuertes. Tenemos mayor apertura a la vida. Nuestro entusiasmo se vuelve inagotable y lo enfocamos en lo que realmente tiene sentido para nosotros.
Showing up es el acto de pagar el precio, sin saber el costo, pero confiando en que valdrá la pena.
Decido presentarme a la práctica, a la oportunidad, a la conversación y el camino siempre se desdobla para enseñarme lo que aún no he comprendido de mí mismo.
¿A qué tienes que presentarte para que te abra un nuevo camino?
Recuerda: elige tu propio camino, observa las prioridades que tus acciones revelan, busca voluntariamente la dificultad, hazte amigo de la incertidumbre y preséntate una y otra vez.
Escucha la sabiduría de Sahil aquí.
— Mike
PD: Si escuchas la conversación con Sahil y no te aporta valor. Te invito a darte de baja. YouTube aquí y Spotify aquí.



