El milagro del hombre no es el amor
Es...
Hay experiencias que rebasan los límites de la razón y llegan directo a lo más puro de nuestro ser.
Esta vez no lo escribí. Lo grabé horas después de haberlo vivido.
Un micrófono. Tres minutos. Y un mensaje transformador.
(Arriba).




Me encantó este audio nacido espontáneamente de lo más profundo de la revelación del amor. ¡Qué alegría haber estado a tu lado cuando la luz de Jesús te enseñó tu propia luz reflejada en tus hermanos!